Un amigo, el sábado en la reunión de la Fraternidad Teológica Latinoamericana del núcleo Lima, me dijo que este blog se había convertido en algo muy personal. La larga secuencia de posts llamada "Dejados atrás" daba esa apariencia: el predominio de lo íntimo sobre lo reflexivo, de los sentimientos tocados por tristes experiencias sobre lo teológico. No puedo negarlo. Era el momento de hacerlo. Debía marcar una separación, una frontera entre el antes y el después. Lo que dejaba atrás no era cualquier cosa. Un impulso me llevaba a el reto de escribir sobre lo que estaba abandonando, convirtiéndose -sin querer- en un libro, el cual veremos si se publica. Digitalmente, al menos, sí se hará. En papel, lo dirán las circunstancias.
Acabado ese proceso, finalizadas las despedidas, espero retomar el blog mejor que antes. En esta etapa, tras los cinco primeros años del blog, espero poder escribir al menos un post a la semana sobre los temas que más me interesan respecto a aspectos teológicos, aunque de vez en cuando se me escapen cosas personales (quizá la política adorne esta página a veces ya que tenemos en Perú elecciones municipales en poco tiempo y presidenciales el próximo año). Postmodernismo e iglesia emergente, eclesiología, la naturaleza de Dios (con énfasis en la soberanía de Dios y la libertad), relaciones entre economía y Biblia, ética cristiana, misiología, Biblia, y mis conflictos-rollos con mi cristianismo y mi fe deben dominar la escena, aunque nunca se descartan nuevos temas que puedan interesarme. Eso es lo bueno de los blogs: son absolutamente flexibles, se puede escribir sobre lo que a uno se le venga la gana.
Hay abundantes cosas sobre las cuales pensar. Mucho que debe ser puesto en orden. Enemigos contra los cuales combatir, aunque las esperanzas de victoria no sean abundantes. Por todo ello, este blog aún tendrá vida. Larga, espero.
Hay abundantes cosas sobre las cuales pensar. Mucho que debe ser puesto en orden. Enemigos contra los cuales combatir, aunque las esperanzas de victoria no sean abundantes. Por todo ello, este blog aún tendrá vida. Larga, espero.







