Dícese que la misión inversa es cuando aquel que es nuestro objeto de misión o parte del pueblo a alcanzar, nos enseña verdades profundas de la naturaleza de nuestro Dios o la vida cristiana.
En especial nos referimos cuando no cristianos nos sacan del cuadro y nos dejan en ridículo enseñándonos realidades que no pudimos encontrar en los templos.
Willie Colón es un maestro de la salsa, un sonero de altísima calidad. "El gran varón" es una de sus mejores canciones, un ícono de esta música tan popular en muchos lugares de Latinoamérica, un fruto del Caribe que identifica a tantísimos. Si no la han escuchado, se las recomiendo altamente. En ella, hay un mensaje que siempre retumba a mis oídos:
Porque a veces, somos demasiado duros. Muchas veces, tomamos atribuciones que sólo son de Dios. Categorizamos a todos: nosotros, blancos y puros; el resto que no es como yo, negros y mugrosos, merecedores de ser exterminados al filo de la espada de la fe.
Hemos olvidado que nosotros como seres humanos, como bien dice mi esposa, sólo nos toca la compasión, y nada más que eso.
En especial nos referimos cuando no cristianos nos sacan del cuadro y nos dejan en ridículo enseñándonos realidades que no pudimos encontrar en los templos.
Willie Colón es un maestro de la salsa, un sonero de altísima calidad. "El gran varón" es una de sus mejores canciones, un ícono de esta música tan popular en muchos lugares de Latinoamérica, un fruto del Caribe que identifica a tantísimos. Si no la han escuchado, se las recomiendo altamente. En ella, hay un mensaje que siempre retumba a mis oídos:
"Hay que tener compasión
basta ya de moralejas.
El que esté libre de pecado
que tire la primera piedra"
basta ya de moralejas.
El que esté libre de pecado
que tire la primera piedra"
Porque a veces, somos demasiado duros. Muchas veces, tomamos atribuciones que sólo son de Dios. Categorizamos a todos: nosotros, blancos y puros; el resto que no es como yo, negros y mugrosos, merecedores de ser exterminados al filo de la espada de la fe.
Hemos olvidado que nosotros como seres humanos, como bien dice mi esposa, sólo nos toca la compasión, y nada más que eso.







