sábado, 4 de septiembre de 2010

Continúa creando hoy

Stephen Hawking está de moda, tras esas entrevistas donde dice que Dios no tiene nada que ver en el proceso de formación del universo. Medio mundo ha reaccionado con su pensamiento, cosa que me sorprende mucho, porque ya se sabe lo que el físico piensa desde hace bastante tiempo. Otros científicos como Carl Sagan van en el mismo sentido. Eso no es un problema. Si ellos, por la razón que sea (investigaciones, análisis, prejuicios) piensan que Dios no existe, publicando sus disquisiciones, tienen todo el derecho de hacerlo. Total, nosotros podemos tomar sus ideas, podemos rechazarlas o podemos ignorarlas. Que bien que no estamos en tiempos totalitarios. Ellos exponen sus creencias y nosotros hacemos lo mismo con las propias.

Igual es todo un gigantesco escándalo. Hasta de Juan Pablo II se está hablando, lo que me señala que escondidas sensibilidades se han sentido tocadas. A pesar de eso, es necesario comprender que la física contemporánea se dedica a investigar los orígenes del universo, y no debe sorprendernos que en una o dos generaciones tenga respuestas mucho más certeras sobre todo el proceso de creación de todo lo que nos rodea. ¿No estamos en eso desde el renacimiento? Copérnico, Galileo, Newton, Darwin y Einstein están en la misma ruta de Hawking. ¿Hemos descreído con la teoría de la gravitación universal o con la relatividad restringida? Al contrario, nuestro entendimiento de la forma en que Dios ha actuado en el entorno natural se ha hecho menos esotérica y más diáfana. La ciencia trata de descifrar un lenguaje que también es Palabra de Dios: el funcionamiento del universo. Lo que encuentra es, en cierta forma, revelación.

Pero a veces se nos olvida eso. Pensamos en un Génesis repleto de literalidad, serio manual de ciencia exacta cuando no es así. En nuestra mente está la secuencia de siete días, llena de seres forjados ex-nihilo continuamente hasta llegar a la creación principal, el hombre, que acaba cayendo por una fruta, dañando todo el enorme universo. Eso suena bonito, simpático para los cuentos de mi pequeño hijo, pero se enmarca dentro de una concepción mitológica de la cosmología cristiana. Tristemente, es la que se transmite apologéticamente por todas partes y la que muchos científicos tienen en la cabeza al pensar en la palabra creacionismo. Así las cosas no funcionan, ni en la creación material ni en el accionar de Dios con nosotros.

Dios nos enseña que la ruta la sigue con nosotros, andando con extremada paciencia mientras a veces vencemos y las otras ocasiones somos derrotados vergonzosamente. Paso a paso sigue nuestro caminar, se alegra y llora con nosotros, por ahí nos ayuda de vez en cuando ―¿alguien dijo la palabra oración? ―, respetándonos completamente como seres independientes y libres. Nos apoya en el objetivo de ser mejores día a día, hasta el momento de dejar esta vida. De la misma manera, creó el universo siguiendo una secuencia de millones de años, andando con la creación en avance continuo. También forjó su Palabra revelada, la Biblia, en un lento proceso de idas y vueltas donde uno escribió, otro reescribió, otro a veces editó, un desconocido aumentó, otros preservaron, y otros autenticaron, mil años entre los primeros y los últimos. Su relación con su pueblo, desde el patriarca Abraham, sigue un comportamiento parecido. ¿No es este un patrón?

Lo es. Por ello es un total error de enfoque el decir que Dios no estuvo en el big bang, como si sólo hubiera estado allí. Dios, en realidad, ha estado en todo el proceso creativo, desde la creación del tiempo hasta ahora, mientras escribo estas líneas. Él no sólo jaló el gatillo, sino que anduvo revisando el proceso que, al menos en este planeta de este universo, nos ha traído a nosotros, los homo sapiens. Hablar de que sólo estuvo al comienzo es limitar su accionar, es debatir sobre algo incorrecto, es minimizar a la Divinidad.

8 comentarios:

Raimundo Baravaglio dijo...

Qué bueno leerte, Abel.

He leído algunas noticias relacionadas con este hombre.

Es lógico, dada su condición física, que le perturbe la sola mención de la existencia de Dios. Ignoro qué haría yo en su lugar y posición, pero creo que tiene (y aún tendrá) oportunidades de cruzarse con Él en el camino.

Algunos, entre los que me incluyo, hemos pretendido pelear con Dios (hasta lo he retado a duelo en mis épocas de ignorancia, hoy me parece hasta cómica mi altanera posición) pero gracias a la paciencia de un Ser que no corre con los tiempos nuestros, he tenido la oportunidad de alcanzar Su perdón.

Este científico, en su silla de ruedas, mientras tenga vida tiene posibilidad de creer y nacer a la fe.

Por otro lado, es cierto lo que dices sobre la creación.

Quizá los científicos logren llegar hasta el meollo mismo del nacimiento del universo. Para cuando lo hagan Dios estará allí, aunque algunos creerán y otros no.

Muy buen post!

Abel García García dijo...

Raimundo:

Que gusto el poder tener un comentario tuyo. Es muy interesante lo que dices respecto a Hawking y su condición física. Es bastante posible que su rechazo a Dios venga de la incompatibilidad que su mente encuentra entre el Dios poderoso y soberano, y su estado físico, cada vez más deteriorado. Es fácil, en esa condición, negar la idea de un Dios de amor, que incluso llega a dar su vida por todos.

Y, como dices, cuando encuentren lo que ocurrió realmente en el principio de la creación, nos será clarísimo a los cristianos que Dios allí se encontró.

Un saludo para ti.

Jose dijo...

la Biblia, en un lento proceso de idas y vueltas donde uno escribió, otro reescribió, otro a veces editó, un desconocido aumentó, otros preservaron, y otros autenticaron, mil años entre los primeros y los últimos.

Hola Abel, despues de tiempo. Peligroso lo que dices, atrevido. Si acepto que la Biblia ha sido editada, reescrita, aumentada no tengo NADA, ¿para que seguir leyendo la Biblia si pienso todo eso?.

En eso te equivocas.

Sé que hay ciertos debates abiertos sobre algún añadido a la biblia sobre todos en el NT pero está abierto y son textos que no le hacen nada a lo más importante, el mensaje del Reino de Dios.

Porsupuesto que no podemos esperar literalidad de una creación que te dice que en siete días se hizo el universo, es obvio porque Dios - DIJE DIOS - nos habla de días antes de que se definiera el día, entonces cabe la pregunta ¿que es un día para Dios? No lo sé, por que El nos habló de "dia" antes de crear las lumbreras que definirían lo que conocemos como día y como noche.

La biblia NO es un libro científico pero subestimarla de la manera que tú haces es -por decir lo menos- peligroso y no le hace ningún favor los que consideramos a la Palabra lampara para nuestros pies.

slds

Abel García García dijo...

Hola José:

Todo es cuestión de perspectivas. Si la inspiración tal cual se enseña en la mayoría de seminarios e iglesias peruanas se acepta, no podría creer en eso. Esa visión de un Dios limitado, que "dicta y no dicta", que olvida los procesos de desarrollo que el mismo usó en la creación para expresar su palabra de manera tangible, es para mí inaceptable, casi una falta de respeto a la Divinidad. Sé que mis conclusiones respecto al origen de la Biblia difieren diametralmente con el consenso evangélico. Muchos, como tú lo haces en tu comentario, pueden llamarlas "peligrosas" porque no pueden imaginar a un Dios diferente al que la ortodoxia que viene desde Calvino ha configurado. Lo he oído antes muchas veces. Sin embargo, son convicciones profundas que tengo, y como cristiano convencido de la relevancia del evangelismo y la misión, las expongo aquí con el fin de conversar y mostrar un cristianismo distinto, pensando en lo que realmente importa: la cercanía e intimidad con el Dios creador de todo.

Como he dicho varias veces aquí, en realidad los literalistas subestiman la Biblia, queriendo colocar a Dios en sus estrechos conceptos teológicos. Yo soy abierto y presto a pensar que Dios pudo trabajar de distintas maneras, inclusive algunas que muchos de sus hijos consideran heréticas. algunas que me pueden a mí mismo parecer un escándalo. Ojo, la literalidad va mucho más allá de los 7 días del Génesis.

Para mí la Biblia también es referencia de vida. ¿Por qué crees que no lo es? La respeto demasiado, por eso la escruto con intensidad.

Gracias por tu comentario. Un saludo para ti,

Jose dijo...

La verdad Abel si somos literalistas no interesaría mucho tampoco, si decimos que Dios creó el universo en 7 días calendario de 24 horas, pues yo me pregunto ¿y porque no? Dios es TODO PODEROSO, podrían ser 7 horas, el que es literal no tiene problemas.

Pero hay un problema cuando a la única referencia de Dios que tenemos nosotros le cuestionamos su autenticidad, es un problema de incredulidad, mi creencia en Dios está en el aire si no puede ser apoyada en la Palabra, ahi ya no creo en Dios, creo en "un" dios.

Bueno saludos, gracias por responder.

Jota

Abel García García dijo...

Yo no dudo en que Dios podría haber creado todo ayer, haciendo todos nuestros recuerdos ficticios. Pero creo que las evidencias van mostrando que el procedimiento que Él utilizó fue otro, lo que obliga a ajustar nuestra teología. Esto ha sucedido continuamente en el pasado.

Yo no critico la autenticidad de la Biblia. Considero que el proceso que la trajo hasta aquí fue distinto al que se suele enseñar en las iglesias. Eso no le quita peso a la consideración que pueda tener a la Biblia. Sigue siendo un conducto de su Palabra, y una guía para nosotros.

Gracias por tu comentario.

Saludos,

Anónimo dijo...

Hola Abel
Creo que hoy en día la definición que muchos ateos,agnosticos o incluso los mismos creyentes del cristiano está desactualizada o menospreciada.Áún hay gente que cree que el católico tiene que creer en Adán y Eva y que la tierra es el centro del universo.Esa definición se ajustaría a la época medieval pero ahora ya no.Se debe enseñar que el católico también es alguien que juzga y se pregunta ya que al hacerlo hace uso del don de la libertad y del libre albedrío que nos diferencia de otras especies.Por último,si el señor Hawkings decide no creer en Dios pues no habrá ningún problema ya que,al menos esta es mi opinión,Dios antes de interesarse por ser alabado le interesa que el humano se ame a sí mismo y a los demás

Abel García García dijo...

Eso mismo: las opiniones con frecuencia están desactualizadas. También se encuentran desactualizadas las pasiones: hoy quisieramos usar la inquisión virreinal para eliminar herejes, pero ya las leyes lo prohiben. Que bien, porque sospecho que me hubieran quemado en la hogera hace tiempo ;-)

Un saludo,