miércoles, 4 de octubre de 2006

¡Con la plata no te juegues…!

Sigo debiendo el tema del diezmo tratado con algo más de rigurosidad, pero va un adelanto pequeño, que ni siquiera puede ser llamado avance o borrador, sino sólo la pobre “publicación” de un par de casos que creo nos debe llevar a la reflexión y reacción.

Sobre este espinoso asunto a veces mi denominación se pasa de vueltas. No es la regla, pero igual se ven unas cosas que dan mucho que pensar.

Caso 1:

Aviso en el panel principal de la iglesia: “Recuerden que quien no está al día en sus diezmos no puede hacer la Santa Cena”. Claro, si eso de no diezmar es robar a Dios, ¿cómo entonces un ladrón puede participar del recordatorio del sacrificio de Cristo?

Caso 2:

Reunión de líderes: “Y desde ahora vamos a monitorear estrictamente sus números de diezmo para ver cómo van sus aportes. No puede ser que un líder comprometido en cosas espirituales no diezme fielmente a Dios. Por ello, desde ahora, líder que no diezme no podrá servir en la iglesia hasta que regularice su situación”. Lo mismo: ¿Cómo un ladrón puede ministrar a las ovejas del Señor?

Como dicen por allí, “en todas partes se cuecen habas”, pero esta cocción ya hiede un poco.

41 comentarios:

Gaby dijo...

Ay, ¿No sabías, querido Abel, que el bolsillo también "debe ser entregado en el holocausto?". ¿Cuál de todos los sacrificios es el que se quema completo?

El holocausto (levítico) si es tipología de la cruz de Cristo, y nosotros hemos muerto en la muerte de Cristo, ENTONCES = el bolsillo también se ha quemado. Esta última inferencia con un ENTONCES remarcado tan homiléticamente temible está vigente hoy.
¡Lo único que falta! Que quieras administrar tú tu dinero y no le permitas al líder o a la Convención que te lo administren por ti a través del "Alfolí"....
Ay, Abel, Abel... qué pecador eres...

Gabriel dijo...

Querido Abel,

Con mucho empeño te debe estar buscando el Rev. Trinquete para darte tormento...

En la ciudad donde crecí conocí a varios ministros, de esos gordos y perezosos, que viven del ministerio (en realidad, viven de la poca sangre que pueden chupar a sus ovejas subempleadas); que se la pasaban reclamando el diezmo... Me imagino que sería para pagar el tratamiento de las enfermedades "profesionales" (obesidad, hipercolesterolemia, hipertensión, diabetes, etc.)

Tanto mi abuelo como mi padre fueron pastores que seguían, sin concesiones, la filosofía de que el pastor debe "trabajar para vivir, y para ayudar a la gente de la iglesia". Pero era otro tiempo, y me imagino, otra manera de asumir la vocación pastoral.

Jose dijo...

Muy interesante tu posición sobre este tema. Pense que estas cosas solo se veian en las peliculas.

A ver, citando lo que pusiste:

1. "Claro, si eso de no diezmar es robar a Dios, ¿cómo entonces un ladrón puede participar del recordatorio del sacrificio de Cristo?"

Respuesta: El dinero es invento del hombre no de Dios. El mismo Jesus dijo: al cesar lo que es del cesar y a Dios lo que es de Dios. El dinero no es algo de caracter divino, por lo tanto no se podría "robar dinero a Dios".

El diezmo es para las personas que manejan la iglesia a la que perteneces. Ellos (y no Dios) son los que deciden como se administra ese dinero (para bien o para mal).

2. "No puede ser que un líder comprometido en cosas espirituales no diezme fielmente a Dios. Por ello, desde ahora, líder que no diezme no podrá servir en la iglesia hasta que regularice su situación"

Pagar dinero no es un asunto espiritual, ¿por que lo mezclan?. Encima de hacer pasar la entrega de dinero al sacerdote como un asunto de Dios, discriminan al que no cumpla con pagar su cuota. Eso me suena más a membresía de club. Si no estás al día en tus pagos no te dejamos entrar.

Si mal no recuerdo, en religión se nos enseña que el dinero no define que persona es más importante. Lo que cuenta son sus acciones.

Esto me hace recordar aquella fea costumbre de hace siglos en la cual, los ricos compraban su entrada al cielo pagando una fuerte suma de dinero al sacerdote.

Es una pena que aún se vea esto en la actualidad. Se aprovechan de la ingenuidad de las personas para quitarles sus pocos ingresos. Si quieren dinero diganlo de frente, y no estén disfrazandolo como un asunto de Dios.

Gaby dijo...

Qué verdad lo de ministros "obesos y perezosos". Parecían y parecen la Curia.

Abel dijo...

¿El Reverendo Trinquete? ¡Qué miedo! ¡ese sí es de temer! ¿Tengo salvación para el pecado tan grande de no diezmar, Gaby? ¿O es que el lago de fuego y azufre me espera irremediablemente?

Dejando de lado las bromas, podemos también ir al otro extremo. Leer el comentario de Gabriel y la mención a su abuelo y a su padre me hizo recordar los casos de muchos pastores peruanos a los que las iglesias, literalmete, los mata de hambre, juzgándolos duramente cuando ellos pretenden buscar su sustento de otras maneras.

El equilibrio, ese punto tan difícil de encontrar...

George dijo...

Uy, qué tales mensajes, primero me hecho recordar la película "El Padrino", el hombre iba a la iglesia ya seguro aprotaba mucho, pero como matama el tipo, en fin, esa era una película.


PD: comentar en tu blog es tranca, ustedes saben demasiado sobre estos temas.

Kike dijo...

Hombre, pensamos muy parecido con respecto al tema del diezmo. ¡Encantado de pasar por aquí!

Abel dijo...

Bueno mi estimado George, aunque por aquí somos algo críticos de la iglesia a la cual pertenecemos y generemos la impresión de estar en "El Padrino", siempre me gusta decir que a pesar de eso, permanezco en ella y pretendo que así sea por siempre. Creo que en general es así con lo que amas: lo aceptas con sus errores y tratas de corregirlos, con mucha paciencia. ¿Se podrá? Uno nunca lo sabe, pero aunque sea se hace el intento...

Gaby dijo...

Yo ya le pago al Reverendo Trinquete, porque no me quiero quedar sin ir al cielo. Hasta empeñé las zandalias franciscanas para no dejar de diezmar. Como media galleta con culpa, pensando cuál será el 10% de ella que le estoy robando al "señór".

El Ciberpastor dijo...

Hermano Abel
Como Pastor te digo los diezmos son importantes para la iglesia local, el asunto es como se recogen.
Un pastor debe enseñar lo que la Palabra dice al respecto y darle a la gente la oportunidad que diezme o no.
Jamás impediria que una persona participe de la santa cena por no diezmar.
Por otro lado, si un lider esta conmigo es un hecho que va a diezmar, por lo general los que no lo hacen es porque no estan conmigo, o porque estan en contra de lo que predico, y lamentablemente no se puede trabajar con gente que esta en tu contra.
yo soy bastante tolerante con mi gente, y entiendo que algunos en alguna situación especial no lo haga.
Ahora, cuando es por rebeldia no solo se manifestara en su diezmo, sino en otras actitudes, y recien ahí tomaré una actitud, no antes.
Una cosa más, el creyente ya no está en maldición en el Nuevo Pacto, somos bendecidos de Dios; el diezmo es una acción de obediencia y amor a Dios, y de amor a su iglesia y sus pastores, pues sabe que a través de ellos sus pastores serán sustentados y los gastos de la iglesia cubiertos.

Que Dios te siga bendiciendo

El Ciberpastor

El Ciberpastor dijo...

Para Jose
El diezmo no lo inventó el hombre sino Dios.
Es un principio que se uso desde Abraham (no hay registros anteriores), lo siguió Jacob, se incluyó en la ley, Jesús no desaprobo su práctica, y en la época de la iglesia aun estaba vigente (vease Hebreos 7:8).
No me diga que lo inventaron los hombres.
Y en el supuesto caso que lo hayan inventado los hombres, Dios lo aprobó.

El Ciberpastor

El Ciberpastor dijo...

Hermanos Gaby y Gabriel
¿Tienen algo con los pastores?
La Biblia nos enseña a no juzgar al criado ajeno, para su propio Señor esta bien o cae.
Si quieren disentir con el diezmo esta bien, no hay problema, pero no toquen a los sievos de Dios.
Si lo que hacen esta mal finalmente perderan su posición o la gente se ira.
Juzguemos la enseñanza pero no a la persona.

El Ciberpastor

Gabriel dijo...

Querido Abel,

Vos tenés razón cuando decís que hay iglesias que matan de hambre a sus pastores y que no les permiten buscar su sustento fuera. Podríamos mencionar muchas razones para esto, pienso que una de ellas es la propia arbitrariedad del gobierno denominacional. Lo importante para los de "arriba" es que tú tengas gente, que llenes, porque cuanto más 'ovejas' tengas, mayor es la 'lana' (diezmo de diezmos y de ofrendas) que ellos reciben (obviamente!) Y cuidado con llegar a ser un "fracasado" de iglesia pequeña!!!

Ahora, tú pagas tu "cuota mensual" para que el nombre de la 'santa iglesia' siga apareciendo en el cartel de tu humilde templo. ¿Cuál es el beneficio que recibes por tu aporte? Generalmente, ninguno. Nunca, jamás, vi ni escuché de ninguna felicitación y/o compensación que un pastor latinoamericano haya recibido por ser un fiel depositante. Ni hablar de seguro médico (que hombre de poca fe!) ni aportes jubilatorios (si el Señor viene ya mismo, ¿para qué?)...

Creo que es algo para pensarlo, discutirlo y buscar alternativas para encarar esa realidad terrible.

A mi me pasa que cuando estoy en una congregación donde me encuentro pastoreado por una persona con vocación para el trabajo, con gusto y sin coerción participo en ser uno de los que colaboran para el bienestar del pastor y su familia. Pasa que he viajado bastante, he estado en muchas iglesias, y es verdad el dicho aquel que dice que "en la viña del Señor hay de todo"... osea, hay labradores, hay uvas y hay zorros.

Tanto pastor "estrellado" por la fama bien podría participar en ayudar a otros colegas en necesidad, como lo hizo Spurgeon... ¿no te parece? Pasa que con tanta iglempresa rentable se me hace que la "Hesed" de la que habla la Monja es sólo una nota al margen de algún sermón olvidado en los archivos.

Un abrazo,

Gabriel dijo...

Hermano "el ciberpastor",

No quisiera entrar en una gran polémica sobre todo por no abusar de la generosidad de Abel, además de estar ya bastante cansado de cristianos que esgrimen pasajes seleccionados de la Biblia para legitimar posturas con poca coherencia hermenéutica.

Tuve un padre y un abuelo, tengo tíos, primos, tíos lejanos y algunos (pocos) amigos, todos ellos pastores. Por ahí anda dando vueltas una foto en mi familia donde estoy, con diez años de edad, rodeado de unos treinta pastores. Esa foto describe gráficamente mi niñez y el resto de mi vida. No improviso, se de lo que estoy hablando.

La Biblia también dice que debemos cuidarnos de la rapacidad de algunos hombres... wow! me siento Amós frente a Amasías... ¿Has visto? Que ductilidad la del texto sagrado!

No te preocupes, yo no toco a los 'siervos' pues parece que el Señor ya los "tocó". Dos de aquellos 'gorditos' tuvieron serios problemas de faldas. Para el beneficio de sus congregaciones, y sobre todo para el alivio de las hermanas incautas, ya no están en el ministerio.

No quiero dejar de mencionarte que, de toda aquella legión que me acompañó en la niñez, pastores que afectaron positivamente mi vida los cuento con los dedos de una mano; a saber: mi abuelo, mi padre, un homenaje al "pastor desconocido" y me sobran dos dedos para sosterner el cafecito de la vigilia...

Paz,

Abel dijo...

Ciberpastor:

Hace dos semanas con mi grupo de amigos, estudiamos el tema del diezmo. Lo siguiente es el resumen de nuestras conclusiones, que reflejan mi forma de pensar.

Cuando la iglesia tiene problemas financieros hemos recibido una carta o nos han hecho una admonición sobre la necesidad y obligatoriedad de diezmar, utilizando el siguiente pasaje, todo un clásico: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado” (Mal. 3:8-9)

En otras palabras, no han llamado rateros, choros, ladrones, manilargas. ¿Con buena o mala intención? Sin embargo, ¿somos ladrones si no diezmamos?

La iglesia evangélica suele pedir a sus feligreses que diezmen de todos los ingresos que tengan. Los que enseñan que los cristianos debemos diezmar se pueden agrupar en dos partes:

1.- Los que dicen que la Ley Mosáica es válida en partes o que sus principios son válidos hoy

2.- Los que dicen que el diezmo es anterior a la Ley, parte del pacto de Dios con Abraham, y que este pacto es válido para la iglesia. En otras palabras, como Abraham diezmó, entonces nosotros también.

Creo que tú te ubicas en un intermedio, porque usas los dos argumentos, ¿o me equivoco?


Caso Abraham

Para indagar, debemos leer primero Génesis 14. Cuatro reyes saquearon varias ciudades, entre ellas Sodoma y Gomorra, adjudicándose gran cantidad de bienes y personas (futuros esclavos, entre ellos estaba Lot). Abraham junto a 318 de sus criados los siguieron, derrotándolos y capturando todo el botín. Al volver, entregó el diez por ciento de lo recuperado a Melquisedec y le devolvió lo demás al rey de Sodoma. (Tengamos presente que el diezmo era una práctica extendida en babilonios, persas y otros pueblos de la zona)

Puntos importantes a considerar:

1.- Los bienes o “botín”, no eran propiedad de Abraham, sino del rey de Sodoma y de los otros reyes. En otras palabras, Abraham diezmó de lo que no era suyo, pero nosotros diezmamos hoy de lo nuestro.

2.- Abraham lo entregó todo. Sólo se quedó con lo necesario para el alimento y una especie de retribución para tres de sus hombres. ¿Entregamos todo a la hora de dar? No.

3.- ¿Cómo podríamos encontrar una analogía a "botín" en la actualidad? ¿Tenemos que ser amigos de lo ajeno, o secuestradores?


Podemos decir entonces que este evento es circunstancial, y que no puede considerarse como una regla “universal”.


Caso Jacob

Jacob también mencionó el diezmo (Gen. 28:20-28), sin embargo es una escena típica de Jacob: “Dios, si me beneficias y me prosperas, entonces te diezmaré”. Una actitud completamente utilitaria por parte de Jacob. De aquí no podemos aprender gran cosa, salvo el que nosotros queremos condicionar de la misma forma a Dios.


Caso Ley de Moisés

El diezmo de Moisés era específicamente agrícola y ganadero (Lv. 27:30-32) y absolutamente obligatorio. No se mencionan otras actividades. El centro era el décimo de las semillas y de los frutos de la tierra. Si uno quería rescatar el diezmo (unos creen que se refiere a pagar en efectivo, otros al hecho de usar el diezmo hoy y devolverlo tiempo después) tenía que añadir el 20% del valor. Si se tenía menos de 10 animales, no había la obligación de diezmar y además no había redención de animales. Sin embargo, hubo adaptaciones a la ley (Deut. 14:24-26) antes de entrar a la tierra prometida, a punto de pasar de la vida nómada a la vida sedentaria: podemos dar el diezmo en dinero y gastarlo en actitud de regocijo. Se consideraba el diezmo en formato anual, y el séptimo año no se diezmaba. Es importante recalcar que sólo se entregaba el diezmo a los levitas porque ellos no heredaron la tierra y que el diezmo mosáico posee una importante orientación hacia los pobres.

¿Para qué era el diezmo?

1.- Para sostén de los levitas (Num. 18:21-24)

2.- Para ser consumido (redimido) en Jerusalén (Deut. 14:22-26)

3.- Para los menesterosos (Deut. 14:28,29; 26:12-13)

¿Es para estos propósitos hoy? ¿Qué me dices? Algunos judíos en el día de hoy piensan que el único diezmo válido en la actualidad es el último. ¿Qué dices? Otra pregunta: ¿El séptimo año la iglesia no diezma? ¿Porqué si usamos la ley para argumentar no la tomamos completa, sino sólo las partes que más nos convienen?


Caso Nuevo Testamento

En ninguna de las cuatro veces que el diezmo aparece en el N.T (Mt. 23:23, Lc. 11:42; 18:12; Heb. 7:2-9) se nos enseña a guiarnos por esa medida. Por favor, observa detenidamente el último caso, porque no se dice que la práctica se hacía en la iglesia. (como no sé griego, me refugie en la lectura de otras versiones y, realmente, en este caso la Reina Valera 60 se presta para confusiones) Jesús no pidió diezmos (porque sabía que no podía hacerlo), Juan el Bautista, levita, tampoco, y mucho menos Pablo (que era benjamita). Se nos dice, además, que “cualquiera que guarda toda la ley pero ofende en un solo punto se ha hecho culpable de todo” (Sgo. 2:10) por lo que no podemos escoger qué parte de la ley tomar como válida y qué parte rechazar. Además, la ley ya no es válida (Heb. 8:13; Gal. 4:21-26; 2Cor. 3:4-18) por lo que normas como el seguir el sábado, y el diezmo, ya no están vigentes. La iglesia primitiva parece que entendió claramente el mensaje, porque ellos nunca diezmaban y se mantenía con contribuciones voluntarias. Los eruditos de historia de la iglesia afirman esta misma cosa.

¿Eso significa que no debemos dar nada a la iglesia?

No, porque hay una nueva manera de dar: el modelo de Cristo que se entregó completamente y sin reservas, hasta la muerte. ¿Nos entregamos como Él? ¿Damos como Él? En Hechos se ve hasta qué nivel era la entrega de los conversos (los primeros capítulos son categóricos).

Además, tengamos en cuenta que los creyentes dedicados a tiempo completo merecen ser sostenidos (1Cor. 9:9; 1Tim. 5:17-18).

Cuando había que dar, ¿Pabló dijo que estaban los creyentes robando a Dios, como nos dicen ahora? No, él habla del dador alegre y que cada uno dé como propuso (2Cor. 9:6-15), o sea, no hay una regla de cantidad de nuestro “dar”. Para ver cómo daba la iglesia del tiempo paulino sus ofrendas –porque las daban y en forma generosa-, leamos 2Cor. 8 y 9). ¿Algún porcentaje que se mande? Ninguno.

Alguien preguntó: ¿Y debemos dar nuestra ofrenda a nuestra iglesia local necesariamente? La respuesta es sí, porque si es que allí alguien se dedica a tiempo completo a ministrar, nuestra labor es sostenerlo. ¿Podemos ofrendar para otras causas? Por supuesto, los Corintios y macedonios ofrendaron para paliar el hambre de los hermanos de Jerusalén.

¿Qué podemos concluir entonces?

1.- El diezmo ya no es válido. Por lo tanto, no tenemos la obligación de darlo.

2.- Sin embargo, el modelo de entrega en la actualidad es Cristo, que se dio hasta la muerte. ¿Damos hasta ese extremo?

3.- Teniendo presente el modelo de Cristo debemos proponernos dar algo, con alegría y no por compromiso o porque tengo que hacerlo. Consideremos el ejemplo de la iglesia primitiva.

4.- Hay que proveer para las necesidades de quien ministra a tiempo completo en nuestra comunidad, pero nada nos limita para dar para otras causas. No hay “topes” o “porcentajes” en nuestra entrega. Podemos dar el 5%, 10%, 20% o lo que nuestro corazón desee, todo a la iglesia pero no necesariamente (pero siempre dando algo a la comunidad a la que pertenecemos).


Es un resumen de todo. Espero poder expandirme más en otro momento.

Saludos,


Abel.

Gaby dijo...

Me gusta el análisis por casuísta de Abel.

Me preocupa la lectura simplista y ripiada que hacen muchos líderes, incluido el amigo ciberpastor, de las Escrituras, como ellas si fueran un manual de niños exploradores. O el I-Ching.

Sé que disimulo bastante, y son muchas las veces en que no se nota, pero soy hermeneuta, por vocación, por placer, por aflicción, por inquietud, por insomnio, por dolor, por fe y por amor.

Dediqué mucho tiempo a estudiar.
No nací ayer. Hoy no sé si me valío tanto estudio, o si tanto estudio me llevó a una fase en que estudiar muchisimo, "a lo bautista", me quemó las etapas y llegué a un punto en que da lo mismo no haber estudiado nada.

Los que escribimos aquí no estamos faltos de conocimiento escriturario. Lo digo por el minucioso interes del ciberpastor -y otros tantos peregrinos y golondrinas que se asoman a estos blogs- en aleccionar sobre pasajes bíblicos como si nos cayera hoy una revelación nueva.

Tres o cuatro, o cinco pasajes bíblicos no pueden hacer una teología. Ni basar una doctrina ni una aplicación homilética.
A mí, por mucho menos, si acaso se me ocurría presentar un trabajo en el seminario sobre la hermeneutica y la teología del diezmo apoyñandola y defendiéndola en tres versículos, me arrojaban por el quinto piso sin mucha contemplación. pero a otros los ordenaban pastores.

Se acepta esta paradoja o nada, la vida de la iglesia nuestra es así.

Igual que Gabriel, estoy cansada de responder a gente que -siendo que ellos llegan recién a ciertas estaciones- creen que uno no las conoció ni las experimentó y que las críticas que hacemos se producen desde una actitud personal de rechazo a las estructuras.

Tenía razón lloyd Jones, cuando tomó nota de cuantas personas con fe tenían problemas con otras personas con fe, a causa de la falta de entendimiento.

Tenemos, por hablar al vuelo, una iglesia global, mal que nos pese, en donde se exalta el simplismo, la lectura "por arribita", la aceptación de aplicaciones homiléticas basadas en teologías que no resisten el menor análisis, y el amor, ese amor tan fuerte de nuestro tiempo hacia la inconsistencia, la superfluidad, y las propalaciones acríticas.

Gaby dijo...

Sobre un post acerca de la Redención, que se halla en el blog del Ciberpastor, traslado aquí un comentario que le hice.

Me asombré, porque veo que el tema de los diezmos tiene muchísimos comentarios en los blogs, y no hay ningún comentario en su post de la doctrina de la Redención.

Parece ser que el tema del dinero toca más fibras sensibles que la propia Obra de Hesed en la Cruz.

Eso dicho de paso, pero lo que quería comentar es que luego de haber leído y releído lo escrito por el Ciberpastor, acerca de la Redención por medio de Jesucristo no encuentro un desarrollo de las preliminares de la obra redentora, y no sólo de las preliminares sino tampoco de las simultaneidades que la Redención llevó en sí misma.

¿Qué hariamos nosotros con una mera Redención sin una Justificación, sin una Sustitución, sin una Propiciación y sin una Expiación?

La cruz de Cristo contiene todo esto en un solo evento, o no es la Cruz de Cristo.

Todos estos conceptos históricamente judaicos de la reconciliación con Dios, si están expuestos en la predicación sin preliminares y sin simultaneidad, traen más preguntas que respuestas a las personas que oyen o leen.

Para los que no saben la razón fundamental de la cruz de Cristo, leen el tema de la redención como una mera obra sentimental de un "dios" poético.

Y mientras estamos más ocupados en clarificar asuntos periféricos financieros, la gente anda por ahí sin saber que quiere decir haber sido sustituida por Cristo, propiciada en Cristo, expiada a través de Cristo, justificada por la fe en Cristo y redimida a Cristo.

Daniel dijo...

Abel García.

Una vez más comparto tu perspectiva.

Te invitó a darte una vuelta por uno de mis blogs. Allí escribí algo sobre este controvertido tema.

http://perspectivacristiana.blogspot.com/2006/10/el-diezmo-un-tema-para-la-polmica.html

Mis saludo a Gaby que ha aportado a "Biografías". Que el Señor la recompense conforme a la magnitud de su Gracia.

¡Bendiciones!

Daniel
(otro bautista)

El Ciberpastor dijo...

Hermanos
Gracias por responder
Se que el tema del diezmo es controvercial y que durante años se ha predicado de manera legalista.
Me gusta mucho lo que dice Abel citando 2 Corintios 9:6 cuando dice "Dios ama al dador alegre" o como dice la Nueva Versión Internacional: "Dios ama al que da con alegria".
Uno diezma porque ama al Señor, con una actitud correcta, sino ¿de que vale?, se convierte en un mero acto legalista, y eso no tiene valor ante Dios.
La gente debe aprender a darle al Señor con una motivación correcta, en primer lugar porque ama a Dios.
Una segunda motivación es porque ama la obra de Dios; porque sabe que el fin principal que da es para cumplir con la Gran Comisión; la meta principal de la iglesia es el alcanzar más gente para Jesús, y el dinero bien utilizado va ha redundar en conversiones y en el crecimiento de la gente.
Un tercer motivo es porque ama a sus pastores; si vemos el propósito del diezmo en la ley era para sustentar a la tribu de Leví, ellos debían servir en las cosas de Dios y por eso no recibieron una heredad como las otras tribus; el diezmo era para que no tuviesen otro trabajo y se pudieran decicar al Señor. Eso no ha cambiado el día de hoy, los pastores necesitan tener sus necesidades cubiertas para poder cumplir con su ministerio.
Veamos lo que dice Pablo en 1 Corintios 9:3-11
1Co 9:3 Contra los que me acusan, esta es mi defensa:
1Co 9:4 ¿Acaso no tenemos derecho de comer y beber?
1Co 9:5 ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?
1Co 9:6 ¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar?
1Co 9:7 ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño?
1Co 9:8 ¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley?
1Co 9:9 Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla.¿Tiene Dios cuidado de los bueyes,
1Co 9:10 o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.
1Co 9:11 Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?
La Escritura habla por si sola, no hay necesidad de una mayor interpretación.
Veamos los 3 versos siguientes
1Co 9:12 Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros? Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo.
1Co 9:13 ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?
1Co 9:14 Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.
Pablo esta utilizando el ejemplo de los levitas, que eran sustentados con el diezmo para demostrar que la iglesia es la que debe sustentar a sus ministros.
Ahora, el dinero nunca debe ser la motivación de los ministros, sino el servir al Señor; pero ellos en función de su trabajo para el Señor reciben su mantenimiento del dinero que entra a la iglesia.
Ahora, la verdad es que la mayoria de las iglesias son pequeñas (20 a 50 personas), y el dinero que entra no alcanza para cubrir las necesidades del pastor y su familia, es entonces que el pastor debe buscar un trabajo a medio tiempo; pero no es lo óptimo, la verdad es que el pastor cuando tiene otro trabajo no tiene tiempo para prepararse, descuida la iglesia y esta cansado.
Entonces, redondeando la idea, el propósito del diezmo es suplir las necesidades de los ministros de Dios.
Ahora, la verdad es que hay pillos en el ministerio, pero son la minoria, y por esa minoria no se le debe quitar el sustento a los que legitimamente están haciendo la obra de Dios.
Los propósitos de Dios no han cambiado, ni antes de la ley, ni durante la ley, ni despues de la ley. El autor de Hebreos no condenó la practica de los diezmos, ni la prohibió, sencillamente dijo que en esa etapa de la iglesia se seguía practicando; si hubiera sido algo incorrecto, o si hubiera pasado (recordemos que el tema de Hebreos es "Cristo superior a la ley"), hubiera dicho que los diezmos ya pasaron y tenemos algo mejor, pero no fue asi.
Pero en fin, respeto sus posiciones, es bueno debatir de estos temas.
Abel, te agradezco por poner estos temas para que la gente pueda opinar y colocar su opinión, aunque sea contraria.
Que Dios los siga bendiciendo

El Ciberpastor

Anónimo dijo...

Confieso que solté algunas carcajadas al leer esta discusión.

Ni qué decir: en definitiva el olor referido por Abel amerita tomar el riesgo de mirar con otros ojos.

Gaby dijo...

Hermano Ciberpastor, cuando usted cita todas esos pasajes bíblicos, se puede estar de acuerdo.
Usted mismo lo dice. Debería ser así, con la motivación del amor, y una fe genuina.
Lo que sucede es que todos esos versiculos no son aplicables a los ministros de los que aquí hablamos. Todos tenemos en mente a quienes nos referimos y hemos pasado por experiencias personales de mucho cuidado.

En mi caso personal, yo idealicé mucho la iglesia, en mi primera época de juventud cuando llegué a ella. Creía que todos los ministros y los líderes iban a ser como pablos, como pedros, Como lucas, como juanes, como santiagos y timoteos.
Y pues no, no fue así, uno se da de cara a la realidad, y poco a poco va a aprendiendo que lo que debería ser, no lo es.

¿Sabe lo duro que es sobrevivir con fe luego de esos choques tan drásticos?

Lo que sigue después es aprender a tratar con las honrosas excepciones y no con la realidad lineal de nuestras iglesias.

PD: El reverendo Trinquete es un blog en tono de sátira, no es que llamemos así a nadie en especial.

El Ciberpastor dijo...

Hermana Gaby
No se si es que soy optimista pero siempre he estado en buenas iglesias, donde el uso del dinero ha sido usado apropiadamente.
Ese ejemplo de mis pastores me ha servido para hacer lo mismo en las iglesias que he pastoreado.
Supongo que habrán pillos en el ministerio, pero yo veo no solo en el campo del dinero, sino de la vida misma que debe ser invertida en ganar almas para Jesucristo.
Creo que se le debe enseñar a los creyentes a tener una mayordomia correcta en cuanto al dinero.
Recuerdo a uno de mis pastores decir más de una vez a la gente: "Si no das con la motivación correcta mejor guardate tu ofrenda."
Yo creo en el dar, en el diezmar, en la prosperidad divina, pero desde una perspectiva y motivacion correcta, que es el amor.
Por eso tuve unas discusiones con el Reverendo Trinquete (a quien tuve el desagrado de conocer), porque esas cosas hacen que lo que creemos parezca solo un mercado de gente.
Creo que es positivo conversar estas cosas por internet, y que mas gente pueda abrir sus ojos y cambiar sus motivaciones.
Gracias por sus comentarios y nuevamente gracias a Abel, que permite que podamos expresar nuestras opiniones, a pesar que puedan ser diferente.

Que Dios la siga bendiciendo

El Ciberpastor

Gabriel dijo...

Abel,
¿Para cuándo tu próxima entrega con el tema del diezmo?

Algunas cosas sueltas referentes al dinero y la iglesia que me fui acordando:

1. Conozco algunas pocas iglesias que practican una muy sana "responsabilidad financiera" (accountability). Todos los domingos quienes asisten al servicio reciben, dentro del boletín, un informe detallado de los ingresos y egresos semanales que se han tenido. Me imagino que hay un poco más de transparencia en el manejo de los fondos cuando todas las personas de la congregación son revisores de cuentas.

2. Cualquier creyente con dos dedos de frente se hastía de la recurrencia del tema del dinero durante las reuniones y especialmente en las prédicas, ya sea pidiendo o prometiendo una ficticia prosperidad.
Una vez estaba visitando un templo con un amigo en la ciudad de Brasilia, todo iba bien hasta que llegó el momento de la ofrenda... soportamos treinta minutos de un discurso que tenía como objetivo aspirar los bolsillos de los creyentes presentes. Finalmente nos pusimos de pie y nos fuimos, no sin antes recibir una maldición desde la plataforma por no dar nuestro 'sacrificio'...y el discurso aún seguía!!! Claro, esto fue hace unos años, cuando yo aún tenía algo de tolerancia a este tipo de cosas, aunque me sigue acompañando el mismo escepticismo para las maldiciones de cualquier tipo.

3. De los casos que conozco he visto que los pastores que mejor cumplen su función son aquellos que además de acompañar a una congregación, trabajan fuera de la iglesia. Docentes, empleados, escritores, capellanes, etc. los veo con los pies sobre la tierra y menos desconectados de la realidad que aquellos que viven totalmente del ministerio. No estoy en contra del sostenimiento 100% de los ministros, pero creo que sería algo a considerar como el último recurso. Además, conociendo la realidad de las iglesias latinoamericanas, pequeñas en su gran mayoría, es una desconsideración imponer esa carga.

4. Al pensar sobre este tema siempre me viene a la mente ¿que porcentaje del dinero que entra mensualmente a las iglesias se da para ayudar a los pobres, asistir a los ancianos, en medicina para los enfermos, en proyectos solidarios, cuánto va a parar a hogares de niños, cuánto se destina para paliar el hambre...? Mejor no me sigo preguntando ni me respondo, pues la tristeza se acrecienta.

Un abrazo,

El Ciberpastor dijo...

Hermano Gabriel
Que pena no vivir en Estados Unidos o en Europa donde no es un insulto que las iglesias sostengan a sus pastores.
No tengo problema con las obras sociales, pero siempre pense que el fin supremos de la iglesia era cumplir con la Gran Comision, es decir ganr gente para Cristo, pero ahora me doy cuenta que las obras sociales son lo mas importante.
Que hayas tenido malas experiencias, es una lástima, pero eso no quita el modelo de Dios para la provision de su iglesia.

El Ciberpastor

Abel dijo...

Hola a todos, veo que la discusión ha ido avanzando por aquí.

¿Qué decir? Usando lo que Gaby dijo, debemos evitar encarecidamente las lecturas "por arribita", superficiales, como por cumplir. Y no sólo de la Biblia, sino de todo lo que se nos ponga delante. Ser meticulosos, pensar, validar, cotejar, analizar.

¿Por qué digo esto? Es que di un intento de explicación del porqué no diezmar, y mi hermano en Cristo y compatriota Ciberpastor, para hacer la réplica, no critica mi análisis, no lo rechaza, sino que entra a otro punto: la "legalidad" de la manutención de los pastores por parte de la iglesia. O sea, como no puede replicar el argumento del diezmo (y puedo entender que lo acepta como válido), entonces, para hacer una débil defensa, uso el pasaje de Corintios, que es claro, evidente, diafano para decir: "el diezmo es necesario porque así cumplimos el mandato bíblico de sostener a los pastores".

Ciberpastor, en ningún momento dije que la gente no de dinero, tampoco que no se sostenga al ministro (lo puse expresamente en mis "conclusiones"). La congregación debe hacerlo, a mi entender, debe velar tal como dice el pasaje que mencionaste pero no es forma de diezmo. ¿Por qué defender ese tema si no era necesario la discusión? ¡Hay que ir a la esencia! ¿Por qué mejor no era, por ejemplo, un contraanálisis del pasaje de Abraham y Melquisedec, de Jacob y de la Ley, que antes mencionaste como "sustento" del diezmo y que en mi argumento los señalé como no válidos? ¿Por qué no hablar de los casos de Juan el Bautista, Cristo, Pablo o los apóstoles que nunca pidieron el diezmo???? ¡Es el centro de gravedad de la conversación? ¿Por qué ir a cuestiones periféricas?

Repito mi conclusión:

1.- El diezmo ya no es válido. Por lo tanto, no tenemos la obligación de darlo.

2.- Sin embargo, el modelo de entrega en la actualidad es Cristo, que se dio hasta la muerte. ¿Damos hasta ese extremo? ¡Tenemos que dar! Pero no en la forma de diezmo, ese es el punto. Dar lo que nuestro corazón disponga, pero considerando siempre el ejemplo de nuestro Salvador.

3.- Teniendo presente el modelo de Cristo debemos proponernos dar algo, con alegría y no por compromiso o porque tengo que hacerlo. Consideremos el ejemplo de la iglesia primitiva.

4.- Hay que proveer para las necesidades de quien ministra a tiempo completo en nuestra comunidad, pero nada nos limita para dar para otras causas. No hay “topes” o “porcentajes” en nuestra entrega. Podemos dar el 5%, 10%, 20% o lo que nuestro corazón desee, todo a la iglesia pero no necesariamente (pero siempre dando algo a la comunidad a la que pertenecemos).

Por ello no hay que tener miedo a pensar en eliminar el diezmo. ¿Se caen los ingresos? ¿No habrà para pagar los salarios? Hermanos, no debería ser así si todo es correctamente entendido, ¿No les parece?

No pretendo ser faltoso con todo lo que he escrito, por favor Ciberpastor, no es mi intención en lo absoluto, hemos conversado mucho por este medio y espero que lo sigamos haciendo en el futuro. Tenemos una divergencia en este sentido, y siento que podemos profundizar más, crecer más y conocer más si vamos más a lo ontológico y menos a lo accesitario, a lo secundario.

Bueno, Dios los bendiga a todos en el cumplimiento de la missio dei.

Abel.

Abel dijo...

Gabriel:

Tomo nota de todas tus observaciones. Me es de particular interés esa que dice que no debemos cargar a las iglesias pobres y pequeñas con el mantenimiento de un pastor por una cuestión de sensatez y consideración, sino que debemos permitirle trabajar. Muy interesante y trascendente, vamos a reflexionar al respecto.

Dios te bendiga.

Abel.

Abel dijo...

A veces tenemos la suerte de estar en "buenas" iglesias, a veces no, como bien han contado Gabriel, Ciberpastor y Gaby. Yo en verdad he estado en una buena iglesia, PERO siempre he querido ver más allá de mi burbuja de iglesia local y he observado cosas que, como decía en el post, "hieden un poco". Muy triste, porque soy cristiano y quiero a la iglesia de Cristo, que debe mostrar cómo es el reino de Dios aquí en la tierra.

Tuve muchos cursos de estadística en la universidad. Allí, aprendí que el universo de la población es muy difícil de analizar y que por ello es necesario tomar muestras relativamente confiables. Sin embargo, nosotros muchas veces usamos como muestra la experiencia propia y la queremos generalizar a todos los casos. Como viví en la iglesia local del edén, pienso que toda la iglesia universal es así. ¡Y eso es un craso error! ¡Debemos ser cuidadosos, reconociendo la experiencia mala del otro!

Creo que los que estamos conversando aquí hemos visto muchas cosas, de las buenas y de las malas, y podemos optar por enfatizar uno de los lados. Algunos dirán sólo lo bueno, porque así dan esperanza, y otros, como yo, van al lado de la autocrítica. Debo enfatizar que no es para destruir, sino para cambiar en amor, para ser más santos, más "a la estatura de la plenitud de Cristo". Ese es mi deseo, y de seguro el de muchos también.

Dios los bendiga en todo.

Abel.

Gaby dijo...

Clarísimo Abel.

Una anécdota, que tiene que ver con el tema, pero que no se refiere a aportar un análisis nuevo. Se trata más bien de compartir el fastidio de Gabriel, con las formas (ya que justo se hablaba de fondos...)

Por la noche me ataca cierto insomnio, y me doy una vuelta radial por algunas emisoras que tienen programas de "cristianos evangélicos" a las dos o tres de la mañana.

Oí un pedazo de grabación de "sermón" de un chiquilin que gritaba y se hacía el "entendido" frente a much´sima gente congregada. Digo que oí un pedazo, porque los "sermones" grabados son siempre interrumpidos por extra mensajes de alguien que está presente en la emisora y "vende" la iglesia a los que no concurren, "vende" chicherías", "vende" Cd con "bendiciones" grabadas por tal o cual pastor...

El pedacito de "Semón" decía algo así: (Los pronombres en argentino pongo, para no quitarle genuinidad)

"Hermanito, hermanita, ¿te das cuenta lo que te digo? No es para vos cuando los pastores hablamos del diezmo. Nooooo, para vos no eeeeeees. es para los CRECIDOS, para los MADUROS, es para los que ya tienen un alimento de Dios que vos, hermanito, hermanita, no tenés. ¡Te das cuenta lo que te digo?
Cuando vos no estas, hermanito, hermanita, nosotros los pastores hablamos de finanzas. Pero vos no podes estar presente, porque no sabés tratar con la MOSCA. Entonces cuando los CRECIDOS estamos reunidos hablamos libremente de MOSCAAAAAAAAAAAAAAAA, porque nadie dice ni un sí ni un no ¿Te das cuenta lo que te digo, hermanita, hermanito? Va a llegar un día que vos vas a estar CRECIDo y vas a ser como NOSOTROS, y entonces yo te voy a llamar y te voy a decir ¿Cuanto se necesita? Y vos me vas a decir, ¡EL DOBLE DE LO QUE SE NECESITA TENEMOS! ¿Te das cuenta, mi hermanito chiquito, mi hermanita chiquita? Yo no te puedo hablar ahora de plata, porque a vos te va a molestar. Dejame decirte una cosita, mi hermanito y mi hermanita, cuando te deje de molestar yo voy a decir en reunión a todos los pastores: Fulano, mi hermanito ya esta CRECIDO..."

Para Gabriel Ñanco, acordate de la voz del pastor "reverendo" Cabrera, que estaba en la Plaza Once. Este parece un clon, pero más joven.

Quise oir el nombre del pastor, pero no alcancé a oir, me atiborraron de mercadeo con chrimbolos "bendecidos" y baratijas "del Señor".
En cuanto lo encuentre otra vez, publico el nombre de semejante caradura CRECIDO.

Saludos a todos mis hermanitos y hermanitas :)

PD: El pastor chaqueño José Manggieri y su esposa Alicia, estando en Buenso Aires (una provincia de mayor riqueza que el Chaco) renunció a sus "derechos" de ser sostenido por la iglesia -siendo que él tampoco tenía un trabajo fijo- porque vio que la congregación estaba arrasada por las políticas económicas de mi país, y no impuso ninguna carga legal, ningún reproche en el púlpito, ninguna mala cara, ninguna actitud inadecuada que hiciera sentir mal a los creyentes. ¡Cómo lo extraño!

El Ciberpastor dijo...

Hermano Abel y los demás.
El tener una posición divergente, nunca es motivo de saparación.
Aunque vea las cosas de otro modo no te considero en nada "faltoso", es tu convicción y la respeto.
A mi me gusta debatir (participo de varios foros), pues me gusta ver las cosas de otras perspectivas, corregirme en lo que pueda estar equivocado, y aprender de los demás.
Compartiendo con diversos hermanos he visto que con los mismos versos podemos ver cosas totalmente opuestas.
Yo creo que el diezmo es una bendición para el que lo da, sencillamente eso.
En una iglesia pequeña, que recien esta empezando, no hay problema que el pastor tenga un trabajo part-time, la iglesia luego crecerá y podra sostener al pastor y su familia, y los ministros que lleguen luego.
Con eso no tengo problema, Pablo hacia carpas cuando llegaba a un lugar nuevo, no hay problema en ello.
En cuanto al diezmo, sigo creyendo que es bíblico, para hoy y que no ha perdido su vigencia.
Por otro lado, no creo que el que no diezma este en maldición, eso era para la ley, Cristo ya nos redimio de la maldición de la ley.
La maldición pasó, pero la bendición no; por eso al diezmar la persona recibe la bendición que trae el diezmo en Malaquias 3:11-12.
Lo que pasa al no diezmar es que no se recibe la bendición de hacerlo.
Acerca del tema que pusiste de los dos letreros, a mi, como pastor, se me caeria la cara de verguenza de hacerlo; uno no sabe los problemas que enfrenta la gente.
Pero por otro lado, si tu sabes que la persona no tiene mayores problemas, y no quiere hacerlo porque no le da la gana, yo veria un pequeño acto de rebeldía, y no estaría entre los que llamaría para ocupar un cargo de importancia en la iglesia.
Si veo que no lo hace, porque no puede, seria un caso diferente.
Pero bueno, esperamos una entrada mas amplia del diezmo para debatir un poquito más.

que Dios los siga bendiciendo

El Ciberpastor

El Ciberpastor dijo...

Hermana Gaby
También habría sentido fastidio de escuchar a alguien así.
Es por predicadores como ese que la gente tiene mala opinión de la iglesia.
Si hablamos de testimonios te doy uno antiguo, de 1982, que me sucedió en San Antonio, Texas.
Escuche a un predicador latino, conocido mío, por la radio, el estaba predicando cuando de pronto empezó a dar un mensaje en lenguas y profetizar: "Dios dice que ustedes deben sembrar dinero en este programa sino tendrá que cerrarse, de ustedes depende".
En esa epoca tenia 19 años pero me di cuenta de la manipulación.
Las cosas deben hacerse sin manipulación, presentando la Palabra y dándole a la gente la oportunidad que de, nada más.

El Ciberpastor

Gaby dijo...

Me quedo pensando en los conceptos de "rebeldía"... y en los subsiguientes "castigos" empleados como forma correctiva.
En fin...

Gabriel dijo...

Querido Abel,

Sigo sobre el pensamiento que te transmití acerca del trabajo de los pastores fuera del ámbito de la iglesia local. Hay muchas cosas a considerar, aclarar y/o ratificar. Lo bueno es que, queriendo o no, vamos haciendo entre todos el intento por construir algo.

1. Algunas cosas a CONSIDERAR

* Cada caso es un mundo, con su propio sistema solar. Esto es así porque cada organización, denominación, ha sido establecida por personas que dictaron sus propias políticas de manera arbitraria y en la forma en que mejor les vino en gana. Esto coloca a muchos pastores en una situación de complicidad o de dependencia absoluta. Claro, a quienes llegamos después de la fundación de "la única iglesia que defiende la sana doctrina", nos enseñaron a venerar a estos mitos fundantes. La "Sola Scriptura" se reemplazó con libritos llamados "manual de gobierno y disciplina de la iglesia XX"... (las iglesias independientes no están exentas de estas loqueras). De esta manera los pastores no son empleados, aunque "los de arriba" ganan billetes con ellos, sino súbditos. Levantar la voz para hacerse escuchar con opiniones contrarias a las de la jerarquía piramidal coloca a los pastores en una situación de riesgo, pues suelen ser considerados ingratos, poco espirituales y hasta rebeldes.

* Mi opinión acerca de que considero una mejor alternativa que los pastores puedan trabajar fuera del ámbito de la iglesia local tiene que ver con beneficios para ellos, a la vez que es un alivio para la congregación. Me explico. Conozco, por lo menos tres casos que me vienen de manera muy clara a la mente, de pastores pobres a tiempo completo en ciudades cercanas a donde yo crecí que dieron toda su vida en pro de su denominación. Se privaron de muchas cosas, levantaron iglesias, fueron "exitosos" según el parámetro de la iglesia-empresa (+ gente + dinero para las arcas). Cuando llegaron a viejos y se volvieron "inservibles para la iglesia-empresa" fueron rápidamente sustituidos por crédula sangre jóven. Estos ancianos terminaron sus días en la extrema pobreza, sin jubilación, sin ayuda de la "gran iglesia" por la que ellos hubieran dado sus vidas (y claro que las dieron!), enfermos, incapacitados, solos.

* Creo que el tema está muy ligado a la educación. Esto que comenté anteriormente es el cuadro típico del inicio de muchas iglesias en Latinoamérica. Los hermanos no tenían mayor preparación académica no porque no quisieran, sino porque no había posibilidades. Hoy hay, quizás, más oportunidades para estudiar, aunque no pretendo insinuar que ahora sea más fácil. Encuentro también que hay un poco más de sentido común y menos estupidez. Hace como quince años atrás escuché un sermón de un pastor donde les prohibía a los jóvenes de su iglesia estudiar en la universidad para 'no contaminarse' y porque el Señor ya estaba 'a la puerta'. A algunos de aquellos jóvenes los volví a ver al pasar los años, algunos habían abandonado la iglesia, todos le habían hecho caso al pastor y, lamentablemente, muchos acarreaban un alto grado de analfabetismo funcional, eran subempleados o inempleables. "Pero, hermanito, si total la gloria es pal' Señor" (ahora me doy cuenta de por qué, en múltiples ocasiones, detesto esa frase).

* Lo cierto también es que hay mucho seminario e instituto bíblico que prepara (mal prepara, a veces) a los jóvenes para el ministerio, pero no para la vida. Entonces hay mucho jóven con muchísimas buenas intenciones, y con llamado, pero que fuera de preparar un sermón no saben hacer otra cosa. ¿Me estoy dando a entender?

Que alguien ayude a seguir hilando estas ideas...

2. Algunas cosas a ACLARAR

* Hablando con gente de mi propio país he sentido, muy fuerte, que se tiene la ilusión de una panacea esperando por cada latino que emigre al norte o a Europa. Puedo dar testimonio de que esto no es cierto. Yo vivo en una isla cuya economía, por ser un Estado Libre Asociado, es la de los Estados Unidos; sin embargo aquí hay pastores que trabajan fuera de la iglesia para sostenerse, para alimentar a su familia y para tener futuro. Conozco docentes, médicos, que no reciben dinero de sus iglesias locales como pastores. Esto hace que el dinero que entra sirva íntegramente para asistir a las personas de sus comunidades que tienen múltiples necesidades (madres solteras, HIV, drogadependientes, personas que viven en la calle, etc.)

* Yo no comulgo con mutilar el Sermón del Monte del evangelio. Pregunta para entendidos: ¿cuántas menciones de la palabra "diezmo" y cuántas de la palabra "justicia" hay en este dichoso pasaje?...

3. Finalmente y para ratificar

* Estoy de acuerdo contigo en que ya no hay obligatoriedad del diezmo como un mandato bíblico.
* Hay gente que da mucho, hay gente que da poco y hay gente que da nada; y Dios, que no es como nosotros, los bendice a los tres de igual manera (que paradoja esa la de la prosperidad de los injustos... hay tantos impío próspero como profetas truchos de la prosperidad)
* Tenemos que cuidar a la gente "que nos cuida bien" (por no decir pastores y meter así a todos en la misma bolsa)

Escribí mucho, si alguien me ayuda a seguir se lo agradezco...

Un abrazo,

p.d. si alguien no entendió lo de la "MOSCA" en el mensaje de la Monja, ahí le van algunos sinónimos

mosca = dinero = pecunia = plata = biyuya = tela = morlacos = cacao = billete = lana = cobre = pasta = guita = parné = efectivo

Anónimo dijo...

Gabriel,
Dejas entre lineas la marca de que has vivido mucho y has dado con esquinitas de la subcultura cristiana latinoamericana que muchos ya sufrieron, olvidaron, ocultaron.
Mi esposo es sobreviviente de ese consejo de "no contaminarse en la universidad" y en lugar de eso "servir a Dios".
¡Qué singular rebeldía que produjo bendición eh!.

Hemos visto muchos esquemas de sostenimiento. Nos aterra que por encima de las posibilidades de cada persona se tenga que asumir un dictamen (muchas veces maljustificado bíblicamente)que pese sobre el mismo servidor o los demás hermanos.

Nos pesa ver a hermanos que dan o dieron su vida por el ministerio y que viven en la pobreza... a la par de otros que sacan hasta el último céntimo para sus arcas.

Nos pesan los vericuetos que se tienen que pasar como congregación y desde el liderazgo para tener simplemente un lugar donde reunirse... que misioneros tengan que regresar de campo por falta de recursos... a la par de una mayoría que no ofrenda, se acomoda en su status-quo y dice amén! a las oraciones por su prosperidad.

Y creo que lo peor de todo... es cuando hay recurso y no se sabe administrar. Que no haya proyectos "presentables" y bien pensados para ser financiados por fundaciones dispuestas a dar sustanciosos recursos para labor social.

Esperemos que en esas mejoras sutiles de las que hablas, podamos ver pronto otras realidades en nuestras iglesias respecto a la administración de los recursos.

Saludos

El Ciberpastor dijo...

Hermano Gabriel
Tambien pienso que es una tontería decirle a la gente que no estudie para no contaminarse; es no darse cuenta que el joven va ha tener en un futuro que enfrentar la vida.
En mi caso, que es un caso particular, yo estudie en la universidad, hasta que el Señor me dijo basta, que tenia que prepararme para el ministerio. Yo ore y le dije al Señor, "Bueno, pero dejame terminar el ciclo que si esto del llamado no funciona regreso a la universidad", esto paso hace 20 años y no tuve que volver; pero es mi caso particular; yo no le aconsejaría a nadie que no estudie, necesitamos gente preparada en la iglesia.
En el caso de pastores que trabajen y prediquen, creo que solo debe ser al inicio, mientras la iglesia este en proceso de crecimiento, cuando la iglesia crece luego falta el tiempo, y esa es la relidad.
No estoy en contra del trabajo; la biblia es clara, el que no quiera trabajar que tampoco coma. Hay que proveer para el hogar.
Por otro lado, creo que la iglesia debe aprender a sostener a su pastor y a sus ministros.
Yo pastoreo en una zona pobre de mi ciudad, sin embargo, le he enseñado a la gente acerca de la bendición del dar y la gente siempre nos apoya y bendice, y eso que la iglesia esta en crecimiento (cerca de 60 personas).
Parece que el tema del dinero fuese tabú en las iglesias, pero no debería ser así, lo que se le debe enseñar a la gente es que no sean codiciosos ni amen el dinero, ahí esta el real problema o como dice la Biblia "la raiz de todos los males".
El dinero no tiene moral, nosotros se la damos con el uso que le damos y el lugr que le ponemos en nuestro corazón.

Que Dios les siga bendiciendo

El Ciberpastor

monjecopista dijo...

Permítamme que dé mi opinión en este caso. Yo he sido bautizado en la fé católica, y vivo en España. Conozco igualmente, por mi trabajo, casi toda Europa y el África Francófona.
Actualmente, no soy practicante, porque al igual de lo que se desprende de algunos comentarios, también me he quedado insatisfecho o desilusionado, de la forma de entender el Cristianismo de mi Iglesia Católica.Conozco perfectamente la forma de vivir la práctica religiosa de esos dos mundos, el Europeo y el Africano.
Para mí el problema del dinero, de la forma de contribuir al mantenimiento de la Iglesia podría matizarse en dos vertientes.
La primera y pido perdón por usar un estereotipo, el cristiano "de a pié", en el sentido del que vá a su congregación, contribuye, pero no se involucra "a tope". Es el ejemplo de "masa", el que tranquiliza su conciencia con su óbolo y el rezo comunitario, se reconforta en la pertenencia a un "club".
La segunda, sería mas comprometida, el reflejo de la parábola del joven rico. Jesús, cuando lo escucha, contesta a su deseo de transcender. "Deja todo, y sígueme".
Cito estas dos vertientes, porque para mi, la religión Cristiana es tremendamente comprometida, es darse sin límites a Dios y a tu prójimo.
Por tanto, si la entendemos asi, las discusiones como estas pasan a un plano para mi muy alejado. Cada cual, en el fondo de su corazón, en el de su conciencia, sabe perfectamente si está cumpliendo con su compromiso religioso, ético y moral.
Las manifestaciones de ese compromiso, perdonen que se lo diga, hasta pueden ser contradictorias y llamar a escándalo de algunos, como lo era la misma vida pública de Cristo.
Por tanto, creo humildemente que necesitamos mas amor y entrega y menos juicios de intenciones.

Anónimo dijo...

Monjecopista. Siempre se agradece la lucidez de quien llama al amor y la entrega.
Creo que la discusión (y por tanto, juicio de intenciones) no se centra en quien da y cómo da sino en las formas de quien pide. Estoy cerca de personas que no sólo diezman sino dan primicias y ofrendas en cruzadas de milagros (estilo Rev. Trinquete), televisoras, etc. Estoy segura desde mi acercamiento a ellos que sus intenciones son puras y buscan bien (tienen convicción de salvación y en ningún momento buscan méritos). Simplemente dan y punto. Esa incondicionalidad al dar, siempre es de reconocer. La inconformidad que tengo de manera personal es en cuanto a las formas de pedir y de administrar de algunos ministerios que distan de ser incondicionales. Saludos

Reverendo Trinquete dijo...

Atención a todos los participantes en esta discusión!!!

Como lo he dicho en mi frase de esta semana:“La pregunta no es si debes dar el diezmo o cuánto debes dar de diezmo; La verdadera pregunta es:¿Lo estas invirtiendo en un verdadero Apóstol?”

Debo agregar además en mi defensa que no conozco a aquél que se hace llamar "El Ciberpastor" aunque el diga que ha tenido "...unas discusiones con el Reverendo Trinquete (a quien tuve el desagrado de conocer)..."

Jamás contará "El Ciberpastor" con ese privilegio, y aunque es un defensor del diezmo, las ofrendas, las primicias y los donativos parece que arderá en el lago de fuego y azufre por otros motivos (¿Cómo se le puede llamar a alguien que dice haber "conocido" a alguien que no conoce?)... Sin embargo, si visita mi sitio y hace un generoso donativo intercederé por él.

George dijo...

Tu blog es muy lamentable, no aporta nada, y pareces una mujercita lamentandote y gimiendo por todo.
Por bogar y por no bogar....¿que MIERDA les da su pastor de comer que se pudren tanto?, nunca he visto un sitio catolico asi..pero con este sitio de canutos se me revalso el vaso....es realmente insoportable...jamas me hare Protestante...la secta que sigue a Lutero y su errores...mientras exista un Catolico...con el hare comunidad y Cristo estara en medio nuestro.

Justifiquen sus errores en vez de quejarse tanto...


Hasta nunca!!
jaf12466@hotmail.com
J.M.

Abel dijo...

Nunca te hagas protestante. ¿Te lo hemos pedido? ¿Lo estás buscando? Ni es mi intención ni es la tuya. ¿Entonces? ¿Cuál es tu fastidio? ¿Porqué te has sentido tan herido por este post que ni siquiera va dirigido a los católicos? Es un protestante hablando sobre malas praxis protestantes, como Roma igual las tiene. ¿Es ese un motivo para dejar mi fe? No. ¿Es la mala praxis católica un motivo para dejar tu fe? Veo que no. Entonces, ¿porqué tu molestia???

La Monja dijo...

Abel ¿sitio de canutos? jajajaja,
¡Que cuerno es sitio de canutos?

Me suena a ¡Hombre, Oshtia, Joer!
un chupabragas de las virgencitas de Torquemada, un cazaindios que se benedfició del oro de las "mujercitas quejosas"

hasta nunca joer! oshtia!

Un beso, Abel.
Te quiero

Abel dijo...

Jajaja, no me puse a pensar en eso de los "sitios de canutos", ¿de dónde será???

Tambien te quiero Gaby. Gracias por el comentario. :)